Miles de poemas deben de ser escritos en tu nombre, admirando tu belleza, tu sencillez, y tu dulzura. Miles de personas deben de morir de un corazón roto sólo por verte pasar. Yo me incluyo en esos miles, ya que mi corazón se rompe porque no soy capaz ni de poderte abrazar. Me tendré que conformar con llamarte “musa”, una divina musa sin igual.
A veces digo que ya lo supere, y es que en verdad como que por un tiempo deja de afectarme, pero luego vuelvo a recordar todo, a pensar en todo y caigo de nuevo.
(Fuente: 31augusts)








